Por la Educación de
Jóvenes Refugiados
y Desplazados del
Mundo
Educación Universitaria en Emergencias
Comunicado Ramadán
Comunicado Covid-19
¿Quiénes Somos?

Proyecto Habesha es una organización humanitaria, neutral, laica y sin fines de lucro de la sociedad civil mexicana que crea oportunidades de educación superior para jóvenes refugiados y desplazados del mundo.

Educación Universitaria en Emergencias

En alianza con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y otros organismos internacionales, enfrentamos el desafío de la educación universitaria en emergencias.

Única
Haz una donación usando cualquier tarjeta de crédito, débito ó en efectivo en Oxxo.
Recurrente
Haz una donación mensual recurrente usando cualquier tarjeta de crédito o débito.
Hoy en día solamente el 3% de los jóvenes refugiados tienen acceso a educación universitaria. Guiados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, para 2030 queremos llegar al 15%. Con tu donación podremos alcanzar nuestra meta.
Estudiantes

Conoce las historias de los beneficiarios de
Proyecto Habesha.

Omar

Omar Qayson


“Tal vez he tenido poca suerte al estar en la guerra, pero al mismo tiempo tengo suerte porque así formo parte del Proyecto Habesha.”

 

Omar es un joven originario de Talbisah, Homs, en el noroeste de Siria. Antes del conflicto su plan de vida contemplaba viajar a Damasco para estudiar periodismo, pero apenas logró terminar la preparatoria cuando los bombardeos comenzaron.

Fue seleccionado por Proyecto Habesha desde el año 2015, sin embargo, debido a que se encontraba en una zona completamente inaccesible debido a la violencia del conflicto armado, Omar esperó por más de tres años para poder llegar a México.

Omar fue recibido en México en mayo de 2018. Después de vivir un año en Aguascalientes y aprobar el Curso Intensivo de Aprendizaje del Español y Regularización Académica, comenzó sus estudios de Licenciatura en Arquitectura en la Universidad Iberoamericana.

Silva

Silva Namo


“Imagina que has muerto y alguien te da una cura milagrosa. Así fue como se sintió venir a México, como si hubiera vuelto a nacer”

 

Silva es una joven proveniente de Al-Hasaka, Siria, lugar donde vivió hasta agosto de 2013, cuando debido a las consecuencias del conflicto armado tuvo que huir a la provincia de Duhok en el Kurdistán iraquí, donde vivió por casi 4 años.

Durante su estancia en Irak trabajó como asistente comunitaria en una agencia humanitaria francesa, lo cual le permitió sensibilizarse con las necesidades de los refugiados y apoyar a su familia económicamente. La candidatura de Silva como beneficiaria del Proyecto Habesha fue aceptada desde 2015 y gracias a una intensiva campaña de recaudación logró llegar a México en febrero de 2017.

Hoy en día Silva es estudiante de odontología en la Universidad Latina de América.

Enjin

Enjin Ali


“Este proyecto es la prueba de la voluntad de México de ayudar a los países afectados y fortalecer sus relaciones con los pueblos necesitados.”

 

Enjin es una joven originaria de la zona este de Alepo. Logró terminar sus estudios de preparatoria antes de que el recrudecimiento de la violencia en Kobani la forzara a desplazarse a Irak.

Durante su estancia en Irak, Enjin trabajó como voluntaria en diferentes campos de refugiados (Darashakran, Baharka y Debaga) para organizaciones como “Un Ponte Per”, “Relief”, y “Terres des Hommes” en colaboración con UNICEF y ACNUR en periodos distintos, sensibilizándose en temas de maternidad, matrimonio prematuro y trabajo infantil.

Al enterarse de la existencia del Proyecto Habesha comenzó su postulación a finales de 2016, siendo recibida en México el 27 de septiembre de 2017.

Actualmente se encuentra estudiando la Licenciatura en Arquitectura en el Instituto de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Guadalajara.

Rasha

Rasha Salah


Rasha es una joven originaria de la provincia de Sweida, Siria. En 2005 resultó acreedora a una beca para estudiar la Licenciatura en Humanidades y Ciencias de la Educación en La Habana, Cuba. Después de terminar sus estudios, Rasha regresó a Siria para continuar con su Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Damasco.

Rasha trabajó como profesora de español en el Instituto Superior de Idiomas de la Universidad de Damasco, al mismo tiempo que colaboró como voluntaria en la Media Luna Roja, una institución perteneciente a la Cruz Roja Internacional. Como parte de sus responsabilidades, Rasha ayudaba a niños desplazados por la guerra realizando actividades recreativas que tienen como objetivo integrarlos a la sociedad.

Debido al recrudecimiento del conflicto armado, Rasha debió abandonar Siria a mediados de 2016 para viajar a Líbano, donde colaboró con una organización humanitaria local “Sawa for Development and Aid”, la cual trabaja con niños y jóvenes de 9 a 16 años refugiados sirios que buscan ser escolarizados a través de talleres y actividades terapéuticas.

Después de presentar su candidatura y ser aceptada en Proyecto Habesha, llegó a México a finales de 2017. Hoy en día Rasha se encuentra realizando sus estudios de Maestría en Ciencias Sociales en El Colegio de Sonora.

Promotores
Selecciona el método de tu preferencia.

Elige el proveedor de tu preferencia para hacer tu donación única en línea.

Selecciona el método de tu preferencia.

Elige el proveedor de tu preferencia para hacer tu donación recurrente en línea.

Posicionamiento de Proyecto Habesha ante la crisis del COVID-19


Ante la crisis sanitaria global sin precedentes que enfrentamos, Proyecto Habesha ha iniciado un profundo ejercicio de evaluación sobre los efectos sanitarios, operativos y financieros que la actual contingencia traerá a esta organización.

Siendo la coexistencia, la educación y la solidaridad valores fundamentales de nuestra organización, y que deberán servir de guía para el mundo que nos espera al final de la actual emergencia sanitaria, es que nos sentimos en la necesidad de refrendar nuestro compromiso en favor de la educación de jóvenes refugiados y desplazados del mundo. Más aún, dada la naturaleza social y humanitaria de nuestra organización, queremos explorar qué más nos corresponde hacer durante estos complejos tiempos en los que vivimos.

Como un primer resultado de este ejercicio de evaluación, Proyecto Habesha ha diseñado líneas de acción que sientan un compromiso formal con su equipo de trabajo, con las y los estudiantes beneficiarios, con las personas migrantes y refugiadas en México y con los generosos donantes que hacen posible nuestra labor.

Sobre nuestro compromiso con el equipo de trabajo de Proyecto Habesha:

Siguiendo los más altos estándares nacionales e internacionales, se han tomado medidas para garantizar la salud y el bienestar de todas y todos los colaboradores. Se han facilitado recursos y servicios necesarios para que todas y todos continúen trabajando desde casa mediante la utilización de diversas herramientas tecnológicas y una coordinación diaria para asegurar la operatividad y el cumplimiento de los objetivos de esta organización.

Siendo sensibles a las necesidades de todas y todos los colaboradores, y, a pesar de los desafíos financieros, se mantendrán intactos todos los puestos de trabajo sin reducciones salariales o de prestaciones adquiridas.

· Sobre nuestro compromiso con las y los estudiantes beneficiarios:

Se ha puesto en práctica un protocolo de acción para tomar las medidas y precauciones necesarias para prevenir el contagio. Además, se estableció un mecanismo de comunicación constante y directa con todas y todos los beneficiarios para monitorear su salud mental y garantizar su acceso a servicios básicos y de alimentación.

Todas y todos los beneficiarios se encuentran estudiando desde casa y siguiendo las medidas de distanciamiento social. Asimismo, mediante la utilización de recursos educativos en línea, y con el apoyo de voluntarios profesionales y comprometidos, se está llevando a cabo un programa de asesorías virtuales.

Se ha establecido y acondicionado un espacio de aislamiento seguro para que, en caso de algún contagio de COVID-19, este sea utilizado con el fin de evitar contagios en el resto del grupo.

Sobre nuestro compromiso con las personas migrantes y refugiadas en México:

Reconociendo que las y los refugiados son grupos especialmente vulnerables ante esta crisis global, y que algunas o algunos de ellos son triplemente vulnerables en casos de embarazo o de padecimiento de alguna condición de salud, Proyecto Habesha, en conjunto con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, ha iniciado un proyecto emergente para asegurar la alimentación de hasta treinta familias refugiadas en México que, debido a la pandemia, perdieron repentinamente su forma de subsistencia. Nuestro compromiso es el de poder responsabilizarnos de la seguridad alimentaria de esta población hasta por los siguientes tres meses.

Hemos iniciado conversaciones con otras organizaciones de la sociedad civil en México que trabajan en favor de migrantes y refugiados con el fin de forjar una coalición nacional que promueva la empatía y la solidaridad entre la sociedad mexicana hacia estas organizaciones que apoyan a grupos vulnerables.

De manera voluntaria, el equipo de Proyecto Habesha cederá una pequeña fracción de su salario para que pueda ser entregado a una familia que esté pasando momentos difíciles y precariedad durante la pandemia.

Sobre nuestro compromiso con los generosos donantes que hacen posible nuestra labor:

Somos conscientes de que, gracias al apoyo de nuestros donantes, sin importar el monto de sus aportaciones, es que logramos llevar a cabo nuestros objetivos humanitarios en favor de jóvenes refugiados del mundo. En este sentido, y posterior a una valoración objetiva, podemos afirmar que a pesar de la paralización casi total que esta pandemia está provocando, estamos determinados a cumplir todos y cada uno de los objetivos derivados de la confianza embestida en nuestra organización.

Si bien desde su fundación en 2015 Proyecto Habesha ha logrado importantes objetivos sin precedentes en México y con recursos materiales extremadamente limitados, hemos realizado una nueva valoración para identificar absolutamente cualquier área donde pueda haber ahorros sin importar su monto. En este sentido, nuestros donantes deben tener la seguridad de que cada monto confiado a esta organización será utilizado eficiente y transparentemente, e invertido en la promoción de la educación superior de personas refugiadas.

Las anteriores son acciones específicas que hemos identificado y establecido en este primer ejercicio de evaluación que repetiremos de forma trimestral hasta regresar a una nueva normalidad.

Nuestro trabajo se ve inspirado sobre todo en las y los beneficiarios de esta iniciativa, quienes son testimonio vivo de fortaleza, resiliencia y esperanza cuando se trata de superar crisis.

Por la experiencia propia de la organización, sabemos que, hoy más que nunca, son tiempos para la solidaridad, el trabajo y la esperanza.

#QuédateEnCasa

#ConLosRefugiados

#EnMexicoSePuede

#HabeshaDesdeCasa